Paletas cromáticas que calman impulsos
Colores suaves —verdes salvia, azules humo, cremas— bajan la velocidad y permiten decidir con perspectiva. Evita saturaciones estridentes donde sueles comer; resérvalas para utensilios de acción, como espátulas o temporizadores. Así, la energía aparece donde empuja a cocinar y no a picotear sin pensar. Tu mirada descansa, tu respiración acompasa, y el plato que imaginas encuentra su forma sin prisa, pero sin pausa.